¿Qué tengo que estudiar para ser agente inmobiliario en España?

¿Qué tengo que estudiar para ser agente inmobiliario en España?

La respuesta rápida a esta pregunta sería decir “nada”. Para ejercer la actividad de agente inmobiliario en España no se necesita un título concreto, aunque sí para ser colegiado. 

¿Significa eso que puedo lanzarme al mundo inmobiliario sin conocimientos previos? 

Nada más lejos.

Ser agente inmobiliario no es solo enseñar una casa bonita a un posible comprador. Si de verdad quieres destacar necesitas conocimientos de gestión, negociación, finanzas y habilidades para tratar con la gente. Conocimientos básicos para desenvolverte en el sector. 

¿Qué estudiar para ser agente inmobiliario? 

Cursos de formación

Por supuesto estas habilidades no son algo que se aprenda de la noche a la mañana y en España contamos con cursos de formación que te ayudarán a dominar el sector, pulir tus conocimientos y a no sentirte demasiado verde.

Sin embargo debes comprender que lo valioso de estos cursos no reside en el título académico. Entre tu y yo, el título es solo un papel, lo que te lleva a lo más alto de tu carrera son los conocimientos que ese papel demuestra que ahora tienes.

¿Qué habilidades aprenderás en un curso de agente inmobiliario? 

Negociación: Un agente inmobiliario es un intermediario entre vendedor y comprador, para cerrar una venta con éxito necesitas aprender cómo negociar y convencer a las partes involucradas. Y sí, nadie nace sabiendo, la negociación ¡También se aprende!

Finanzas: Debes estar familiarizado con los términos del sector como hipoteca inversa o interés variable. Es la única forma de dar a un cliente toda la información que necesita. 

Empatía: Aunque la empatía viene de dentro también se puede trabajar para mejorarla. Entender el punto de vista de tu cliente es la única forma de presentar el inmueble adecuado y hacerle ver que es justo el que necesita. 

Una buena comunicación: Tras la crisis financiera de 2008 los compradores no se fían fácilmente, es clave dar toda la información necesaria de forma clara y sencilla. Muchas veces eres tú quien se encarga de averiguar lo que quieren sin que ellos te lo digan, necesitarás unas poderosas habilidades de comunicación. 

Marketing online: Si no estás en internet no existes, conocer la mejor manera de hacer campañas online conseguirá que tus clientes potenciales llamen a tu puerta en lugar de ser tu quien contacté con ellos. 

En Amunalia.es cuentas con infinidad de cursos de formación inmobiliaria con los que aprenderás a dominar estas áreas, ganando así en confianza. Qué estudiar para colegiarse como agente inmobiliario

Existen muchos cursos que te ayudarán a conseguir esas habilidades, y aunque son todo lo que necesitas para ejercer la profesión con más soltura puede que tu quieras el título oficial, ese que acredita que eres colegiado. 

Para ello debes colegiarte en el Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria (API). Los únicos requisitos para hacerlo son: Contar con el Título de Agente de la Propiedad Inmobiliaria Poseer un título universitario Superar la prueba convocada por el Ministerio de Fomento

Mientras que en España no es necesario contar con el título de agente inmobiliario colegiado, es un requisito imprescindible en muchos otros países. 

Elegir un curso u otro depende de la visión que tengas para el futuro de tu carrera. Aún así debes recordar que la formación continua es clave para evolucionar día a día y que, aunque hoy realices un curso específico es muy probable (Y recomendable) que en unos meses realices otro para seguir mejorando tus habilidades.

¿Cómo tener una buena cartera de compradores?

¿Cómo tener una buena cartera de compradores?

Construir una cartera de compradores es la acción clave de todo negocio, cuando te lanzas al mundo inmobiliario tu primera misión es conseguir un buen listado de clientes, ese que te llevará a dar tus primeros pasos: 

¿Cómo consigo una buena cartera de compradores? 

Crea el perfil de tu cliente ideal: 

El perfil de tu cliente ideal es una ficha que te indica las necesidades básicas de tu cliente, dónde lo puedes encontrar y algunos rasgos genéricos de su personalidad.

Esta ficha te ayuda a identificar lo que podríamos denominar tu “público objetivo” y te permite encontrar a las personas que lo componen más fácilmente y sin dar palos de ciego.

Para crear esta ficha sólo debes responder las siguientes preguntas (Quizá al crearla se te ocurran otras preguntas clave lo cual ¡Es genial! anótalas también junto a sus respuestas): 

¿Qué personas están interesadas en lo que ofrezco? Hombres, Mujeres, Niños… ¿Qué edad tiene mi comprador ideal? Lo mejor en este punto es crear una franja de edad. Por ejemplo si ofreces viviendas familiares tus clientes potenciales pueden ir de 25 a 55 años.  ¿Donde se encuentran? País, provincia, población… En este apartado puedes incluir también el idioma, en especial si vendes apartamentos vacacionales. ¿Cual es su nivel económico? Esto varía en función de los tipos de inmuebles que trabajas.  ¿Cuales son sus actividades o pasatiempos favoritos? Si por ejemplo te dedicas al sector de la vivienda de lujo muchos de tus compradores pueden jugar al golf como hobby, este apartado de la lista tiene múltiples posibilidades.  ¿Qué leen, en qué tipo de webs, revistas o periódicos pueden estar interesados…?  ¿Cual es su medio de comunicación preferido? Se sienten más cómodos hablando por teléfono, correo electrónico, en persona… Este punto es algo muy personal, conviene anotarlo al lado de la ficha del cliente real una vez conozcas a la persona. 

Date a conocer en los medios de comunicación adecuados:

Otra de las ventajas de tener una ficha de cliente ideal es que te hace una idea clara de los mejores canales para llegar hasta ellos.

Vamos con un ejemplo:

Imagina que tu cliente ideal son jóvenes de entre 25 y 40 años con un buen nivel económico, en ese caso el mejor canal de promoción son las redes sociales como Facebook e Instagram. La publicidad de pago en estos medios te permite segmentar al máximo, de esta manera solo se muestre a aquellas personas que puedan estar interesadas en tus inmuebles. Si eres un valiente o una valiente también puedes probar con YouTube.

Si por el contrario tu cliente potencial son personas maduras de 55 años o más, es una mejor idea crear una campaña de publicidad tradicional, mediante flyers o anuncios en el periódico local. Ya que son los medios que estas personas utilizan y entienden.   

Lo más habitual es que la publicidad atraiga de por sí sola a un gran número de clientes potenciales que se irán sumando poco a poco a tu cartera de compradores. Mientras tu cartera se llena es buena idea acudir a ferias del sector, donde sabes que se reúne tu público objetivo. Llegar a acuerdos con otros negocios que tengan tu mismo público pero no sean competencia directa también te ayudará a ir más rápido. 

Los secretos de los agentes inmobiliarios

Los secretos de los agentes inmobiliarios

“Los Secretos de los Pros”, así se llama la nueva serie que Connect Live emite en horario de máxima audiencia. Un nuevo reality que se cuela en nuestros hogares a fin de desvelar los secretos de los grandes agentes inmobiliarios

Si eres amante del sector (Y si estás leyendo estás líneas es porque ya te ha picado el gusanillo) te aconsejamos seguir cada uno de sus capítulos.

Para a entrar en situación, hoy resumimos los 5 secretos que han convertido a las grandes estrellas inmobiliarias como Kristan Cole, Chris Suarez y David Hoffmann en casos de éxito sobresaliente: 

Los 5 secretos de los grandes agentes inmobiliarios: 

1- Se el mejor amigo de tus clientes

Todos los agentes inmobiliarios empezamos sin un solo contacto más allá de nuestros conocidos y eso con suerte, entonces: ¿Cómo consiguen los mejores crear una base de datos y mantenerla en el tiempo?

Buscando a las personas interesadas en su actividad y sobre todo, ayudandolas en todo lo necesario a la hora de encontrar su vivienda ideal.

No eres un vendedor, eres el mejor amigo de tu cliente. Sabrás que estás haciendo bien tu trabajo cuando consideres un privilegio poder ayudar a todas las personas que forman parte de tu base de datos.

2- Encuentra algo que puedas hacer todos los días y apégate a ello

Puede que la puerta fría no sea tu forma favorita de buscar clientes (O puede que sí, lo cual en perfecto) pero todos tenemos una forma de generar nuevos contactos día a día: Cursos gratuitos, redes sociales, un blog personal… 

Encuentra aquello que te permite generar contactos y repitelo todos los días. Muchas veces añadir un par de contactos diarios a tu cartera de clientes es más que suficiente para que tu carrera despegue con éxito. 

3- Se el agente inmobiliario experto en tu zona

Tienes que tener clara una cosa, ser amigo de tus clientes no significa contarles lo que has hecho este fin de semana. Significa que TU tienes la información que necesitan para encontrar el mejor inmueble, rápido y con el menor número posible de contratiempos.

Se el experto de tu zona, investiga el mercado hasta saber todo lo que hay que saber para ser el mejor agente de tu zona, entonces y solo entonces, los clientes llamarán a tu puerta.

4- La prospección lo es todo para alcanzar el éxito

Un agente de ventas centrado en la prospección es aquel que busca las oportunidades en lugar de esperar que la suerte le encuentre. Las actividades de prospección en el sector inmobiliario son las que recaban información sobre los clientes potenciales, nos ayudan a conocerlos y en muchos casos, consiguen que los añadamos a nuestra base de datos.

 5- Pregunta más, habla menos

La mayoría de agentes inmobiliarios enseñan un montón de casas al cliente potencial mientras hablan, hablan y hablan. No me malinterpretes, tu cliente quiere saber todas las bondades de esa magnifica vivienda que le estás enseñando, pero hay algo que desea todavía más: Que escuches sus necesidades y le enseñes lo que tienes para cubrirlas.

Hacer las preguntas correctas crea una conexión especial cliente-agente, te permiten mostrar solo las opciones que el cliente realmente puede querer comprar (Ahorrando tiempo) y demuestran que realmente te preocupas por la persona que tienes delante.