La irrupción de internet cambió los modos de consumo y, a su vez y de manera lógica, revolucionó el mundo del marketing. Como no podía ser de otra manera, el mercado inmobiliario también se ha sumado a esta nueva coyuntura del ámbito publicitario. Aunque ha sido un sector que ha requerido de un mayor tiempo de adaptación, sobre todo si lo comparamos con otros como el sector textil o el de las telecomunicaciones, el sector inmobiliario ha logrado subirse a la nueva ola digital con un éxito considerable.

El marketing inmobiliario

Comenzamos este artículo hablando de internet porque, sin lugar a dudas, ha sido el factor más determinante a la hora de fijar el actual paradigma del marketing, tanto inmobiliario como del resto de sectores. Cualquier profesional inmobiliario, ya sea asesor, agente, consultor inmobiliario o comercial, debe conocer cuáles son las principales técnicas y herramientas a través de las cuales se relaciona la empresa con la que trabaja con sus potenciales clientes. Así, se antoja necesario tanto que dichos profesionales se formen en marketing inmobiliario digital, como que las organizaciones inmobiliarias contraten a figuras imprescindibles a día de hoy en cualquier empresa: profesionales especializados en el universo digital.

A nadie escapa que las redes sociales ( facebook, twitter ) son una de las principales herramientas para llegar al público objetivo. Asimismo, es imprescindible contar con una página web impecable, que dé prioridad a las imágenes y a la transparencia en la información y que esté adaptada a todo tipo de dispositivos —ordenadores, móviles y tablets—. Todo ello —y mucho más— debe estar amparado por un plan de marketing que sea coherente y efectivo, de cara a evitar fallos en la interactuación con los potenciales clientes que puedan conllevar la pérdida de los mismos.

Así, una buena estrategia de marketing no puede ser elaborada por un profesional inmobiliario que, aunque sea un experto en el sector en el que lleva toda una vida trabajando, no tiene formación digital o tecnológica. Por ello, como decíamos, contar con uno o varios especialistas en esta materia es un requisito indispensable. Además, si queremos asegurarnos de que el trabajo que dicho profesional realice sea beneficioso en grado sumo para nuestras ventas, es más que aconsejable que éste forme parte de nuestra plantilla —y no sea un colaborador externo—. De este modo, conseguiremos que su implicación en nuestros proyectos sea total, ya que él mismo formará parte de ellos.

No obstante lo dicho, la mayoría de antiguos métodos de marketing inmobiliario no han quedado obsoletos —ni mucho menos—, sino que deben ser readaptados al nuevo panorama y conjugarse de manera ágil con la dinámica digital. Así, las vallas publicitarias, los media y las ferias inmobiliarias —por citar solo algunos de los clásicos métodos offline— siguen teniendo una importancia primordial, solo que ahora deben operar conjuntamente con las herramientas virtuales —apps, webs, redes, etc.—. En definitiva, en la actualidad está más vigente que nunca aquello de que “la unión hace la fuerza”, una máxima que los responsables del marketing inmobiliario deben tener presente si desean continuar aumentando sus ventas.