¿Qué hace un Gestor Inmobiliario?

En pocas palabras, puede decirse que un gestor o asesor inmobiliario es un agente inmobiliario de los de toda la vida readaptado a las nuevas circunstancias del mercado. Es decir, un profesional inmobiliario que, además de llevar a cabo la mayoría de las clásicas funciones de un agente, ha debido formarse y profundizar más en su sector —y en otros colaterales, como el digital— para evolucionar al ritmo que exige el universo inmobiliario en la actualidad.

Este nuevo contexto al que nos referimos ha venido determinado, fundamentalmente, por dos factores: la crisis global de hace unos años —que afectó con especial inquina al sector inmobiliario— y la irrupción de internet en nuestras vidas. Estos dos elementos han propiciado una serie de cambios en los clientes con los que el profesional inmobiliario estaba —y está— acostumbrado a trabajar. Por una parte, tanto vendedores como compradores son ahora mucho más suspicaces a la hora de vender y comprar, ya que, como quedó demostrado durante la crisis, el precio de venta de las viviendas también puede disminuir, y puede hacerlo en cualquier momento. Debido a esta circunstancia, tanto unos como otros están mucho más informados que antes sobre los pormenores del mercado inmobiliario.

Y, precisamente, la entrada en juego de internet ha favorecido esa labor informativa. Gracias a la infinidad de webs y portales inmobiliarios existentes, ahora cualquiera puede conocer los precios y tendencias imperantes en el mercado, así como las predicciones al respecto. En definitiva, el gestor inmobiliario se enfrenta a unos clientes muy formados ante los cuales tiene que saber responder con eficacia y soltura, y a quienes ha de saber guiar y asesorar. Es por ello que, para realizar dichas labores, no le queda otra opción que saber más que sus clientes, tener una buena formación inmobiliaria.

Así, además de gestionar y captar clientes y propiedades, de realizar visitas a los inmuebles o de cerrar tratos y firmar contratos, un consultor inmobiliario ha de ser un experto estratega, debe poseer conocimientos en marketing digital y rodearse de contactos y referencias de calidad para mantenerse actualizado constantemente. Estas serían las cualidades esenciales que todo asesor, ya sea que se dedique al sector residencial, ya a la consultoría inmobiliaria de suelo, debe poseer si desea abrirse camino en un mercado con una competencia cada vez más feroz —y mejor formada.

Las posibilidades laborales para un buen gestor inmobiliario son, a día de hoy, muy vastas. Como antaño, puede trabajar en una inmobiliaria —en una franquicia o una empresa que opere a nivel local—, pero ahora tiene ante sí muchos otros caminos no poco atractivos. Por ejemplo, puede formar parte de una consultoría internacional o, por qué no, dedicarse a asesorar a otros profesionales del sector desde su propia casa.