Este año 2018, en septiembre, se ha cumplido el décimo aniversario del inicio de una de las recesiones más severas de la época moderna en lo que podríamos llamar el mundo capitalista. Se inició en EEUU con la caída de Lehman Brothers, una de las principales entidades financieras y de inversiones de ese país.

La desaparición del potente banco causó un gran efecto contagio que llegó a Europa afectando nuestro sistema financiero, dejando el sector de la construcción y las inmobiliarias sumido en una profunda crisis. La construcción de inmuebles se paró de forma muy abrupta. Los principales sectores económicos de prácticamente todos los países Europeos en general y en el estado español particular se tambalearon dejando un panorama macroeconómico desolador.

En España esta crisis económica nos afectó enormemente, y no fue hasta el año 2014 que se pudo apreciar un tímido repunte y estabilización en la compraventa de pisos que creció hasta finales 2016 principios de 2017. En este sentido las previsiones del mercado inmobiliario constatan que el sector ha venido experimentando las fases típicas de este mercado cíclico: aumento de ventas, ralentización, disminución y finalmente estabilización.

Por tanto, la mayoría de las previsiones del mercado inmobiliario español, basándose en este ciclo estudiado y fiable, nos sitúan claramente en la fase expansiva que probablemente va a cambiar en unos años. Será entonces cuando veremos un vuelco de tendencia y, según las citadas previsiones, entraremos en la fase de estabilización; esta etapa del ciclo tardaría un intervalo de entre 3 y 5 años en llegar.

Estas previsiones del mercado inmobiliario, sin embargo, se verían claramente influenciadas por dos realidades que podrían darse en España y también en la UE:

Por una parte, vemos ciertas ciudades que han vuelto a experimentar una demanda de inmuebles muy significativa estos años; su mercado inmobiliario ha experimentado un importante aumento de los precios, consecuencia de la fuerte demanda. Como ejemplos podemos mencionar Madrid y Barcelona en donde las previsiones de los expertos son de crecimiento. Por lo tanto cabe esperar que en la fase de desaceleración (es decir disminución de las ventas) la corrección a la baja de los datos de negocio sea más brusca que en el resto de ciudades y poblaciones españolas.

Por otra parte, este sector es claramente sensible al entorno económico global de tal manera que si se produjera una desaceleración económica de la UE, en donde los datos de crecimiento no fueran tan optimistas como lo han venido siendo estos últimos trimestres, cabría esperar en el mercado inmobiliario unas cifras de negocio más modestas antes del año 2021. Cabe remarcar que no se esperan subidas de tipo de interés por parte del BCE (Banco Central Europeo).

El mercado inmobiliario español ha experimentado en el último año un incremento del 11% del precio de la vivienda y el aumento de las ventas de inmuebles viene siendo en el año 2018 del 20%, según el analista económico e inmobiliario, Gonzalo Bernardos.

El experto en materia de economía inmobiliaria Jesús Amador plantea previsiones del mercado inmobiliario en la misma línea. Este analista financiero de Bankinter afirma que cabe esperar fase expansiva y aumento de transacciones hasta el año 2021, para entrar entonces en una etapa de estabilización. Jesús Amador no ve, sin embargo que los precios de los inmuebles aumenten en la medida en que los sueldos tampoco lo harán.