El sector inmobiliario, como muchos otros, ha sido tradicionalmente dominado por los hombres. Las diferentes iniciativas en favor de la igualdad instauradas en los últimos años han conseguido cambiar un poco esta norma y actualmente empiezan a dar ciertos resultados.

Es un dato contrastado una y otra vez que aparece en cada ocasión en que se publica un nuevo estudio: en multitud de ocasiones las compañías con mayor diversidad de género presentan mejores resultados empresariales. Las ventas son más crecientes, las inversiones son a la larga más rentables y finalmente se encuentran con menos deudas.

Sabiendo estas características sorprende que en el año 2017 las mujeres contaban con una presencia en los consejos de administración de las empresas inmobiliarias de Europa de solo el 28%. Eso sí, se puede observar una mejoría respecto al 22% de años atrás.

La problemática brecha salarial

La brecha salarial es uno de los problemas comunes cuando se trata de la igualdad de género en el trabajo y afecta a prácticamente todos los sectores. En el año 2018 se instauró por primera vez la obligatoriedad para las empresas británicas de publicar la información sobre la brecha salarial entre trabajadores de distinto sexo. Muchas compañías inmobiliarias tuvieron que poner medidas en la desigualdad en sus oficinas a partir de este momento.

En el marco general del entorno laboral y empresarial la brecha de salarios se sitúa en un 14% de media en los negocios británicos. En cambio, cuando se trata del sector inmobiliario la cifra prácticamente se dobla y alcanza un 30% de diferencia entre hombre y mujeres.

Medidas para el cambio y el equilibrio

Hay algunas cifras esperanzadoras en el sector que hacen pensar que las medidas tomadas van por el buen camino, y sobre todo que son necesarias. El año pasado una excelente cantidad de mujeres pasaron a ser consejeras de fondos de inversión inmobiliario después de las juntas generales de accionistas que se producen en la primavera, alcanzando el 52% de los puestos de nueva asignación.

La brecha de género es mucho más que atraer a las mujeres al sector inmobiliario o a los puestos directivos, ya que también es fundamental la implantación de políticas de conciliación familiar para la proyección profesional igualitaria.

Es más, las empresas dedicadas a los temas inmobiliarios consideradas como las mejores compañías en las que trabajar tienen en común unas condiciones laborales enfocadas al trabajo flexible. Esto contribuye a una igualdad económica y también en diversidad de puestos, pudiendo desarrollarse las mujeres con hijos y las que no los tienen. Las iniciativas para la igualdad de género en el sector inmobiliario también llevan a los directivos a tomar la diversidad como una prioridad.

Un futuro para el sector

En el marco actual se espera una evolución positiva de las cifras en el camino hacia la igualdad. Con las medidas oportunas se podrá encontrar un sector inmobiliario mucho más diverso y abierto a todos los tipos de trabajadores, donde prime la profesionalidad por encima del sesgo de género.